La obligación de ser popular y tener muchos seguidores
El otro día alguien me preguntó porqué no aplicaba sobre mi persona, las herramientas y técnicas que utilizo con mis clientes. Porque no tengo una fanpage personal ó un Twiter personal con miles de seguidores, un canal de youtube con videos sobre como se hace para aumentar la visibilidad de personajes, un blog con actualización semanal, porqué no me consigo conferencias, ni salgo en los medios, ni publico libros, etc etc etc.
Quiero embanderar en este post la libertad que todos tenemos de elegir donde estar y con que intensidad.
Esta elección y el posterior trabajo que eso genera, está
íntimamente relacionado con los objetivos profesionales que uno se plantea, fruto de un análisis profundo de hacia dónde quiere y puede ir con las herramientas que cuenta o puede contar.
En mi caso, mi tarea profesional ha sido siempre trabajar en un segundo plano, haciendo que mis clientes/jefes alcancen más visibilidad (escritores, políticos, directores de empresas y otros profesionales que a lo largo de estos 20 años me han permitido colaborar con ellos), pero ello no significa que yo quiera y necesite hacer lo mismo. No es una prioridad para mi.
Mi responsabilidad es conocer como funcionan las herramientas y cómo sacar el máximo rendimiento de todos los espacios que potencien su presencia pública, pero no necesariamente debo aplicarlos sobre mi misma.
En LinkingMinds, a veces, aconsejamos a un cliente no estar en todas las redes sociales. Pretenderlo sin estar preparado, es un peligro, o hacerlo cuando los clientes/contactos/seguidores no están allí, es como mínimo desgastante.
También es una de las causas más comunes de errores: perfiles personales en Facebook con cientos de amigos que luego pierdes al pasarte a una fanpage; seguir a todo el mundo en Twitter para que te devuelven el favor; pertenecer a cientos de grupos en Linkedin pero no participar en ninguno; enviar invitaciones con el único objetivo de sumar sin reparar siquiera en personalizar el mensaje que envías; embanderar el “lo importante es decir algo no importa qué”; no configurar bien la privacidad y seguridad de tus perfiles; dejar para más adelante la decisión de si usarás las mismas plataformas para temas personales y/o profesionales; no ser agradecido tanto cuando recibes una invitación como cuando alguien te comenta o te RT, no citar las fuentes, etc, etc.
¿
Sabías que puedes no aceptar invitaciones tanto en Linkedin cómo en Facebook? Si la persona no te interesa, no compartes nada con él/ella, no ha dicho cuál es su motivo de contacto… puedes decir que no! (gracias a J. R. Mora por la pertinente viñeta)
Te recomiendo que estés en las redes que puedas estar, pero siguiendo una estrategia, un plan. No debes abrir cuentas en todas las redes sociales que te gusten sin analizarlas antes y estar seguro de tener tiempo y recursos para gestionarlas con éxito. Es como si te vendieras como un gran speaker pero luego no tienes idea de cómo pararte frente a un auditorio, o como si tuvieras un agente editorial para que te venda a las editoriales sin un manuscrito que ofrecer. ¿te parecería lógico?
Después viene la discusión de cómo hacerlo. En LinkingMinds decimos que la clave del éxito es aportar contenidos de valor en las redes sociales. Esta es la mejor estrategia para conseguir un feedback positivo. Ser abierto, curioso, no tener miedo, pero si tener capacidad de aceptar cuando te equivocas. Vamos, como en la vida.
Y es que las redes sociales no dejan de ser una expresión más de nuestra capacidad natural de socializar. Las cosas no han cambiado tanto como parece, pero gracias a la tecnología podemos alcanzar un ámbito mucho más amplio, para lo bueno y para lo malo. La mejor forma de minimizar riesgos es tener una estrategia y cuanto más global, mejor.
Por eso en LinkingMinds no sólo desarrollamos las estrategias de nuestros clientes a través de las redes sociales, sino que la combinamos con medios de comunicación tradicionales, conferencias/clases y proyectos editoriales.
Lo que no debes olvidar es que tienes muchas posibilidades al alcance de tu mano, sólo debes estar preparado o en todo caso, bien acompañado.
